El mundo de la música y el arte en nuestro país, manipulado hace muchos años, se encuentra en un nivel de estancamiento de oportunidades que será muy nefasto para el progreso de nuestra cultura.
En la década de los 60"s
Hubo un florecimiento de nuestra música, Impulsado por movimientos de cambio social, que comenzaron a llenar de arte los espacios públicos. Los escasos medios de difusión de esa época (las radios, revistas y medios de comunicación como la emergente televisión chilena) se la jugaron por promocionar a estos artistas hasta ese entonces desconocidos.
En esos tiempos, los medios en su mayoría a cargo de universidades donde co-existían los artistas nacionales y extranjeros mostraban un clima de respeto e igualdad de oportunidades.
En la década de los 70"s
Ese crecimiento artístico comenzó a llegar a todos los rincones de nuestro país, brotando en cada región de chile decenas de agrupaciones musicales y artísticas de la más diversa índole: de raíz folclórica, vanguardista, experimentales, etc.
Luego vino el "apagón cultural nacional" impulsado por el golpe de estado de 1973, donde toda forma de expresión artística que no se acomodara a la visión del régimen militar fue sencilla y sistemáticamente perseguida, destruida y acallada.
En la década de los 80"s
Comenzó la importación y difusión de música extranjera de forma masiva, teniendo como gran vía de promoción los canales de la televisión, las radios F.M. y las nacientes revistas de magazine farandulero, dejando sólo la música de raíz folklórica cómo la única abanderada de nuestra cultura;
Marginando de los medios toda otra forma de expresión musical, salvo algunas excepciones, que lograron darse a conocer con la llegada de algunas corrientes como el rock latino a nuestro país.
En la década de los 90"s
Con la llegada de la concertación al poder comenzaron a reaparecer los espacios de promoción y difusión musical para algunos de nuestros artistas, esfuerzo que no fue suficiente ya que la autoimpuesta mentalidad extranjerista del régimen anterior había abierto una profunda herida en las conciencias de quienes, durante muchos años, fueron víctimas sistemáticas de la desinformación y la manipulación de contenidos
Se conformaron así verdaderas cofradías artistico-productivas en las cuales sólo había espacio para promocionar y difundir a ciertos artistas elegidos por los gobiernos de turno para ser los representantes de esta nueva corriente o rebrote cultural chileno.
En el 2000
Se mantuvo el formato de exclusión de las visiones artísticas que no se acomodaran con los gobiernos concertacionistas. Es así como a falta de oportunidades y verdaderas voluntades políticas a favor del desarrollo de la música, el arte y la cultura, las agrupaciones musicales emergentes optaron por el más difícil de los caminos: la autogestión y autopromoción de su música, Agrupándose de forma autónoma a nivel comunal y regional, dando una dura batalla por ganar espacios de muestra y difusión de sus propuestas, encontrando en la masificación de internet, el puente perfecto de muestra y expansión de su mensaje.
En el 2010
Junto con el rebrote de las movilizaciones sociales y estudiantiles, un nuevo espíritu de solidaridad y reencuentro comenzó a llegar a los corazones de miles de chilenos, quienes cansados de la marginación, falta de oportunidades y manipulación mediática, vieron como la toma u okupación de espacios públicos o privados en abandono, se convertían poco a poco en una forma válida de promocionar y difundir cultura para las nuevas generaciones de compatriotas. Comienza así desde las bases de la sociedad un nuevo despertar o rebrote de la denominada "cultura emergente chilena".
Música chilena AHORA!
Para dar el siguiente paso en este crecimiento cultural es necesario aunar muchos criterios políticos, sociales y culturales para hacer reflotar nuestra música; para poder perfeccionar y pulir la calidad de nuestros artistas y así lograr convertir algún día nuestra música en un producto de exportación que nos enorgullezca.
Para dicho cambio es necesario que "tú" cambies el switch mental y comiences a creer que en tu país tus artistas merecen el respeto, la igualdad de oportunidades y recursos que en otras naciones sí tienen con respecto a la visión de hacer crecer su propia cultura y patrimonio.
Tú eres el dueño de la demanda,
Tú puedes cambiar la historia,
Tú puedes dejar a tus hijos...un nuevo legado cultural.
De ti depende...
Por eso, en las calles, en la escuela, en el trabajo, en el bus, ene l taxi, en el colectivo, en la discoteque, en las radios, en la televisión, en el supermercado, donde sea que hay música:
EXIGE MÚSICA CHILENA
Por un 50 % de música chilena obligatoria en la programación radial.
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